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Filosofía

El signo distintivo del Siglo XX fueron los grandes conflictos nacionales: desde la Revolución Mexicana hasta el genocidio de Bosnia Herzegowina, África del norte e Irak, y pasando por las dos guerras mundiales y la invasión de Vietnam, el Siglo XX estuvo marcado por la guerra.
Todo parece indicar que el Siglo XXI será un poco diferente. El nuevo Siglo cosechará los frutos de la depredación del medio ambiente realizada a partir de la Revolución industrial y del descubrimiento de los derivados del petróleo. Las nueva guerras serán por el control del petróleo y… el agua.
El Siglo XXI estará también marcado por grandes catástrofes “naturales”. Los huracanes, tornados y tifones serán, indican los expertos, no sólo más frecuentes sino también más intensos. James Lovelock afirmó recientemente que durante este siglo, y a consecuencia del sobrecalentamiento global, cientos de millones de seres humanos morirán.
No podemos quedarnos con los brazos cruzados. La humanidad tiene que detener el deterioro ambiental si pretende tener algún futuro como especie.
Tal es nuestro compromiso.


Luis Tamayo Pérez

 


Ecosofía I

Una solución definitiva al problema de la basura
Por segunda ocasión en el año nuestra hermosa Cuernavaca presenta una crisis por la acumulación de la basura. La solución a largo plazo de tal problema no estriba en encontrar otro lugar donde colocar las decenas de toneladas de deshechos que la ciudad genera cotidianamente. La única solución posible, verdadera y viable es la separación y reciclado de la basura. Muchos países han logrado resolver el problema de la basura gracias, simplemente, a que convencieron a su población de que la separara. Cuando la basura esta mezclada es inutilizable, cuando no lo está es materia prima… y la materia prima se vende. Alemania, por ejemplo, desde hace décadas separa su basura… y Japón y Argentina se la compran.
Nuestra población debe ser enseñada, e incluso constreñida por su propio beneficio, a separar la basura en siete tipos distintos:
1. orgánica (follaje y restos de alimentos),
2. papel y cartón,
3. vidrio,
4. metal,
5. plásticos (previamente enjuagados),
6. indeterminada (basura de hospitales, pañales, unicel, tetrapak) y
7. pilas alcalinas y de otros tipos.
Las amas de casa que por mera conciencia realizaban la separación de la basura en sus casas han obtenido los frutos de su previsión en esta crisis: en primer lugar saben que la basura orgánica que se genera en una casa habitación es muy pequeña y no es difícil convertirla en composta. El resto de los deshechos por estar separados y limpios de residuos orgánicos no generan fauna nociva y, además, pueden ser vendidos en los diversos centros de reciclaje.
Una vez separada la basura, el ayuntamiento podría realizar una recolección selectiva. Tampoco estaría mal que colocase contenedores, a lo largo y ancho de la ciudad, que permitiesen la recolección selectiva. Podemos aprender mucho de las experiencias europeas, americanas o incluso brasileñas en lo referente a diseño de tales contenedores.
La basura separada, es decir, en tanto materia prima, es un buen negocio. La basura orgánica, con el debido tratamiento, se convierte en biogás y en tierra de primera calidad (composta). El papel, el cartón, el vidrio y los plásticos reciclados tienen variados usos industriales. Las empresas que trabajan el aluminio, por ejemplo, prefieren adquirir el aluminio reciclado que el que proveniene directamente de la mina porque el reciclado es más puro.
Hay, sin embargo, deshechos que no son sencillos de reciclar: los generados en los hospitales (por el riesgo de infecciones), los pañales y toallas femeninas (por no permitir la separación de sus componentes), el unicel (que no es reciclable ni degradable y, de hecho, por su toxicidad no debería permitirse su producción) y el tetrapak, el cual es reciclable pero requiere de una tecnología muy cara para separar sus componentes. Tales residuos deberían ser controlados o, incluso, evitados pues no pueden ir sino a un relleno sanitario. Pero ya se trataría, en comparación con lo que actualmente se genera, de muy poca basura.
Las pilas, esas que se compran en cualquier mercado o centro comercial, deberían estar también restringidas o, al menos, ser recolectadas cuidadosamente a causa del enorme daño que generan en las fuentes de agua tanto superficiales como subterráneas.
No sería mala idea, tampoco, que las autoridades municipales invirtiesen en la construcción de plantas industriales de reciclaje de basura, las cuales generarían no pocos recursos para el estado en virtud de, por ejemplo, la cantidad de composta que podría producir un estado tan verde como el nuestro. Muchos habitantes no sólo de Cuernavaca sino de todo el país lo agradeceríamos.
Luis Tamayo
tamayo58@gmail.com


Ecosofía
Un solución definitiva al problema de la basura: La composta
Todo parece indicar que la presente crisis de la basura que ha resuelto momentáneamente el municipio de Cuernavaca tendrá un buen fruto. La población será educada en lo referente al manejo de sus residuos. Me permito, en esta ocasión, contribuir a ese esfuerzo informando sobre la manera de manejar, de la manera más sencilla, nuestros residuos alimenticios.
Los restos de comida pueden generar humus, es decir, tierra de la mejor calidad, abono orgánico muchas veces mejor que el inorgánico que podemos comprar en las tiendas de autoservicio.
Hay muchas formas de generar composta (en agujeros, lombricomposta, etc.). Una manera sencilla de producirla es la siguiente:
En primer lugar debe contar Usted con lo siguiente:
- Un bote de basura grande perforado por todas partes (para airear la composta).
- Una pala o varilla (para remover la composta).
- Un saco con aserrín.
- Guantes y cubrebocas.
- Un lugar aireado y medio soleado donde colocar el compostero (y alejado por lo menos unos tres metros de la casa, pues puede generar olores desagradables, sobretodo mientras se aprende a manejarlo correctamente).
Para fabricar la composta deben seguirse los siguientes pasos:
1. Debe colocarse una capa de aproximadamente 10 cms de aserrín en el fondo del compostero (ello absorberá el exceso de agua).
2. Se colocan los residuos de alimentos. No hay que colocar huesos ni carne pues tienden a generar fauna nociva. Es conveniente también picar los alimentos antes de colocarlos pues de tal manera se facilita su descomposición. Es menester agregar un poco de agua si los restos de alimentos no están húmedos. Al final se pone una capa delgada de aserrín para evitar la proliferación de la fauna nociva. Esta actividad se repite cada vez que se coloquen restos de comida en el compostero. Tambien se pueden agregar basura del jardín, teniendo cuidado en no excederse con las cortezas pues tardan mucho más en degradarse.
3. La composta debe removerse con la pala (o varilla) cada tercer día para permitir la liberación del bióxido de carbono y permitir la entrada del oxígeno. Deben usarse los guantes y el cubrebocas para realizar esta tarea. Si se nota que la mezcla esta seca debe agregarse agua. Si nota que tiene mal olor debe agregarse aserrín. Y aunque no tenga mal olor, al final debe agregarse aserrín.
4. Cuando el compostero este lleno se le pone la última capa de aserrín y se empieza a llenar otro. Cada tercer día, sin embargo, debe abrirse el primer compostero para remover su contenido y agregar un poco de agua si es necesario. Después de dos o tres meses se habrá generado la composta, la cual se reconoce porque huele a tierra, es de color café oscuro y está desmenuzada. Es conveniente utilizar un cernidor para separar aquellos elementos aún no degradados y colocarlos en el otro compostero.
Este producto, la composta, es un abono de primera calidad y, por ende, puede colocarse en macetas o simplemente ser agregado al jardín en vez de gastar en costosos abonos inorgánicos, los cuales, además, habitualemente solo contienen los nurtientes básicos (Sulfatos, Nitratos y Fosfatos). La composta tiene TODOS los nutrientes que requieren nuestras plantas. Convertir nuestra basura en composta implica un esfuerzo, es cierto, pero la salud de nuestra ciudad y de nuestros hijos lo merece.
Luis Tamayo.
tamayo58@gmail.com


Ecosofía
Un solución definitiva al problema de la basura: El papel
El Dr. Federico Bolaños, en su estudio “El impacto biológico. El problema ambiental contemporáneo” (UNAM, 1990) señala que la deforestación que se realiza en el mundo es verdaderamente alarmante. Subraya que en Europa los bosques cubrían el 90% de su territorio. Actualmente sólo ocupan un 20%. en En el año 1492, Cuando Cristóbal Colón llegó a América, la región oriental húmeda de Norteamérica estaba cubierta de 160 millones de hectáreas de bosques… actualmente queda sólo un 5%. Y la situación de nuestro país no es, desgraciadamente, mejor. La destrucción de nuestras selvas húmedas y nuestros bosques es de muchos conocida y, desgraciadamente solapada por autoridades corruptas. Recuerden lo ocurrido en el municipio de Huitzilac.
Y los responsables de tal depredación han sido no sólo los agricultores, ganaderos y compañías madereras sino también las grandes papeleras. Actualmente los USA y Canadá son los mayores productores de papel en el mundo, Finlandia y Japón también producen cantidades industriales. Los científicos han producido, incluso, formas transgénicas de árboles para producir pulpa de madera con mayor rapidez pero ello no ha rendido buenos frutos pues está afectando el equilibrio biológico en algunas zonas del planeta.
Los expertos indican que la deforestación continuará, al menos, hasta el año 2020, y para entonces quedarán solamente 1800 millones de hectáreas de bosques en todo el mundo. La mayor parte de las pérdidas tendrán lugar en las regiones más pobres de la Tierra, y afectarán, fundamentalmente, a las zonas tropicales. La desaparición de los bosques traerá como consecuencia el correspondiente incremento del efecto invernadero, el avance de los desiertos, el incremento del hambre en el mundo y el aumento de cánceres de distintos tipos.
Es verdaderamente muy importante generar una cultura de cuidado de los bosques y, consecuentemente, del ahorro del papel. Si el ritmo y modo de consumo de papel continúan como hasta ahora, las especies de árboles útiles para la fabricación de madera disminuirán en un 40%.
Las ventajas de usar papel reciclado son obvias: se talan menos árboles y se ahorra energía. En efecto, para fabricar una toneladas de papel a partir de celulosa virgen se necesitan 2.400 kilos de madera, 200.000 litros de agua y del orden de 7.000 kW/h de energía; para obtener la misma cantidad con papel usado recuperado se necesita solamente papel viejo, 100 veces menos cantidad de agua (2.000 litros) y una tercera parte de energía (2.500 kW/h%). Si se reciclara la mitad del papel usado se salvarían 8 millones de hectáreas de bosque al año, se evitaría el 73% de la contaminación y se obtendría un ahorro energético del 60%.
La UAEM y el CIDHEM, sólo para nombrar dos instituciones de nuestro estado, han avanzado ya en esa dirección. No es demasiado difícil separar el papel que empleamos y colocarlo en un recipiente distinto. Además, en prácticamente todos los centros de reciclado de desechos de nuestro estado reciben el papel. Las papeleras lo aceptan gustosas por las razones antes mencionadas. Es responsabilidad de cada uno reciclarlo y/o reutilizarlo. Hagámoslo por nuestros bosques y nuestros hijos.
Luis Tamayo.
tamayo58@gmail.com

Ecosofía
Un solución definitiva al problema de la basura: El aluminio
El aluminio es un metal ligero, blando pero resistente, de color blanco brillante. Su ligereza, conductividad eléctrica, resistencia a la corrosión y bajo punto fusión le convierten en un material idóneo para multitud de aplicaciones, es también muy maleable y dúctil. Aunque el aluminio es un material muy abundante en la corteza terrestre (poco más del 8 por ciento) raramente se encuentra libre. Sus aplicaciones industriales son relativamente recientes, pues cuando fue descubierto se encontró que era extermadamente difícil su separación del mineral del que formaba parte, por lo que durante un tiempo fue considerado un metal precioso, más caro incluso que el oro; sin embargo, con las mejoras en los procesos de extracción (realizadas en la segunda mitad del siglo XIX) los precios del aluminio bajaron continuamente hasta colapsarse en 1889 tras descubrirse un método sencillo de extracción del metal.
Muchos morelenses saben que es un buen negocio recoger las latas de aluminio pues el precio que pagan las empresas reciladoras es muy bueno. Las empresas prefieren utilizar el aluminio reutilizado como materia prima para producir nuevas latas dado que presenta una mayor pureza que el aluminio proveniente de las minas y, además, es mucho más barato pues en la mina se requiere mucha energía para extraerlo. La recuperación del metal a partir de la chatarra (reciclado) era una práctica conocida desde principios del siglo XX pero no fue sino hasta los años 60 cuando se generaliza, más por razones medioambientales que económicas.
El proceso de reciclaje del aluminio no es complejo. En primer lugar el aluminio a reciclar se clasifica y compacta. Luego en un horno, se le saca la pintura y, por último, el material va a un horno de fundición de donde se obtienen nuevos lingotes para hacer más productos de aluminio.
El aluminio, al igual que el vidrio puede ser reciclado infinad de veces, ya que no cambia sus características químicas durante el reciclado. Las ventajas del reciclado del aluminio son enormes: al utilizar el aluminio recuperado existe un ahorro de energía de más del 90 por ciento que si se utilizara materia prima virgen; el reciclado del aluminio, como ya se indicó, no es complicado; y, finalmente, el manejo del aluminio ya utilizado es sencillo dado que no se rompe, se quema ni se oxida, por lo que su transporte a las plantas de reciclado no presenta problemas.
El único problema que podríamos atribuir al aluminio es que algunas personas presentan sensibilidad a su uso, por lo que no es totalmente recomendable la utilización de ollas de aluminio para preparar los alimentos.
Luis Tamayo
tamayo58@gmail.com


Ecosofía
Un solución definitiva al problema de la basura: las pilas (residuos altamente peligrosos)
En cualquier mercado de Cuernavaca es común encontrar varios tipos de pilas, desde las “de marca” hasta las “corrientes”. En otras tiendas podemos comprar pilas de botón (vgr. de reloj), de teléfono celular y de otros aparatos electrónicos. Desgracidamente no tenemos, generalmente, la menor idea de lo terriblemente contaminantes que son las pilas.
La industria produce 6 tipos de pilas:
1. Alcalinas
2. de Carbón-Zinc
3. de Cloruro de Zinc
4. de Cloruro de Plata
5. de Óxido de Mercurio
6. Recargables (de Níquel-Cadmio)
Las alcalinas y las de Carbón-Zinc son las que usamos para radios, juguetes y la mayoría de los aparatos electrónicos. Ambas contienen diferentes porcentajes de mercurio. Las otras tres también se venden mucho y se usan en relojes, calculadoras, cámaras de fotos, videocámaras y computadoras portátiles. El porcentaje de óxido de mercurio en tales pilas puede llegar al 50% de su peso. Y por tal razón su capacidad contaminante es muy grande.
Cuando se arroja una pila a la basura, ésta libera un líquido altamente dañino (lixiviados) por su elevado contenido de mercurio u otros metales pesados, los cuales terminan en la tierra y en los cuerpos de agua.
Si multiplicamos las pilas que usa cada uno de nosotros por la cantidad de habitantes, nos daremos cuenta de que estamos contaminando nuestro planeta con mercurio. Y el mercurio es un metal altamente dañino que produce daño cerebral y renal.
La “opción” es, para muchos, usar pilas "recargables", las cuales ciertamente carecen de mercurio, pero contienen níquel y cadmio, dos metales pesados que son también altamente tóxicos. El níquel puede destruir los tejidos de las membranas nasales y el cadmio es cancerígeno y causante de trastornos en el aparato digestivo y en el feto.
Entonces… ¿qué pilas debemos comprar? De preferencia ninguna. Sobretodo, nunca compre de las más baratas, esas que se hallan tiradas en cualquier mercado, pues son las de peor tecnología y tienen cantidades enormes de mercurio y otros metales pesados.
Lo más conveniente es buscar otras fuentes de energía. Es mil veces mejor conectar sus aparatos a la corriente electrica.
Pero si no hay otra alternativa lo mejor es adquirir las pilas recargables, las cuales son más caras pero, como admiten múltiples recargas, a la larga resultan más baratas. Hay que seguir las indicaciones de los productores de las pilas recargables pues los cargadores no admiten a las no recargables y pueden, incluso, hacerlas estallar.
Pero reitero, de preferencia hay que adquirir productos que no requieran pilas. Ya venden, incluso, relojes solares que funcionan bastante bien y que nunca requieren pilas; asimismo busque que su radio y walk-man admitan conexión electrica.
Y, por favor, nunca regale juguetes a sus hijos que requieran pilas, se dará cuenta que le resultarán muy onerosos por la cantidad de pilas que tendrá que comprar y, además, por el terrible daño que hará a nuestras fuentes de agua... pues es ahí donde, reitero, terminan nuestras pilas o sus lixiviados.
Tampoco deje que sus hijos pequeños las chupen (los líquidos que liberan producen daño cerebral) ni que las arrojen al inodoro o a lagos y ríos. Una sola pila común puede contaminar 3 mil litros de agua, es decir, más de la mitad del agua que consume una persona promedio en todo un año. Y las micro pilas de mercurio son aún peores, una sola de ellas contamina 600 mil litros de agua, es decir, esa pequeña pila de botón que no le cuesta ni 10 pesos contamina toda el agua que consumen 120 personas en todo un año.
Tampoco permita que sus hijos las quemen. Una pila desprende los vapores de los metales pesados que contiene y ello es terriblemente dañino.
Como puede darse cuenta, las pilas son “residuos altamente peligrosos” y asi hay que tratarlas. Para tirarlas debe cubrir sus polos con tela adhesiva o con masking-tape (para evitar se le salgan los líquidos) y nunca mezclarlas con la basura orgánica pues ello las oxida y hace que se liberen sus lixiviados. Una vez cubiertas debe depositarlas en los contenedores respectivos (actualmente ya hay en la UAEM, la UPN, el CIDHEM y pronto habrá en todas las escuelas públicas del estado). Las autoridades se encargarán de llevarlas a CIVAC, donde una empresa las manda a Monterrey donde son recolectadas y enviadas a los USA, donde si hay plantas recicladoras de pilas, pues en todo nuestro país no tenemos ninguna.
Luis Tamayo.
tamayo58@gmail.com


Ecosofía
Un solución definitiva al problema de la basura. Residuos peligrosos: el Unicel
En cualquier mercado o supermercado de Cuernavaca es común encontrar envases desechables de Unicel. A mucha gente les gustan dado su aspecto “limpio” (por lo blanco) y, sobretodo porque desconocen sus cualidades. Desde hace algunos meses el delegado de la Semarnat Morelos, el Lic. Arturo Gómez, inició en nuestro Estado la campaña “Di no al unicel” dado el terrible impacto que este producto tiene en nuestro medio ambiente.
El unicel es un polestireno resistente al calor, a los cambio químicos y cuya cualidad principal es la de prácticamente no degradarse, es decir, no sufrir cambio alguno por el paso del tiempo.
Este poliestireno en espuma contamina durante todos los momentos de su existencia: los agentes químicos utilizados en su elaboración generan gases clorofluorocarbonados (CFC`s) los cuales destruyen la capa de ozono que protege a la tierra de los rayos del sol.
Una vez elaborados los utensilios de unicel que son expuestos al horno de microondas producen dioxinas, unos compuestos que, al acumularse en el organismo, provocan cáncer (y esto está perfectamente probado, pero parece no importarle a los productores de sopas envasadas en unicel).
Asimismo, cuando el unicel es quemado genera gases de ácido cianhídrico, los cuales son muy venenosos. Ahora Usted, estimado lector, entiende las razones de los habitantes de las cercanías de los basureros para rechazar su existencia. Es habitual que en dichos basureros se generen pequeños incendios (a causa de los gases generados por la fermentación de los residuos orgánicos), el problema es que, dado que cada vez hay más productos de unicel en los basureros, ellos también se queman, generando gases venenosos y el consecuente daño a la salud de los vecinos del basurero.
Por último, el unicel es un producto no reciclable en México y su degradación, indican los científicos, tarda más de 500 años. Es una verdadera vergüenza que nuestras autoridades permitan la producción de un material tan terriblemente contaminante, que los supermercados los vendan… y, sinceramente, que nosotros los compremos.
¡No compres productos elaborados con unicel!
Luis Tamayo
tamayo58@gmail.com


Ecosofía
Un solución definitiva al problema de la basura: el consumismo
La Mtra. Virginia Espino de Setzer acostumbra señalar a quienes asisten a sus cursos de educación ambiental algo muy importante: cuando compramos un producto lo adquirimos todo, incluido el envase y la envoltura, es decir, es nuestra responsabilidad saber que hacer con los desechos. No se vale que una vez consumido el producto simplemente consideremos que los residuos no nos pertenecen ni son nuestra responsabilidad. Tenemos que poner atención, por tanto, en lo que compramos.
La actitud de responsabilidad y respeto a nuestro medio ambiente que enseña la Mtra. Virginia Espino es, desgraciadamente, muy rara. Lo que habitualmente ocurre es lo que los sociólogos han denominado “consumismo”, el cual es una forma de locura social muy extendida y que ha sido fomentada por las grandes corporaciones.
Como todos saben, habitamos en un mundo de Corporaciones transnacionales. Hace años, cuando se pretendía hablar de los “dueños” de vidas y propiedades, la gente hablaba de “familias” o “caciques”, lo cual, al menos, permitía fincar responsabilidades. En el mundo de las corporaciones, fincar responsabilidades se ha hecho mucho más difícil. Las corporaciones pueden degradar el ambiente, maltratar a los trabajadores e incluso quebrar, sin que se les pueda responsabilizar por sus actos y, a pesar de las demandas en su contra, sin afectar realmente a los que invirtieron en ellas.
Cada vez que compramos en Cosco, Gigante, Aurrerá, Walmart, o en las diversas tiendas de la “moderna” Plaza Diana adquiriendo su “ropa de marca” u otros artículos de “compañías reconocidas”, mandamos nuestro dinero a esos capitales corporativos y se lo quitamos a la economía nacional, en su enorme mayoría conformada por micro o pequeñas empresas. Es muy triste notar que en nuestro pais las empresas nacionales quiebran y cierran mientras que las corporaciones y las maquiladoras crecen… y, además, se van cuando quieren.
El afán de convertir a nuestro país en un maquilador de patentes de otros nos está haciendo perder el impulso para intentar hacer las cosas a nuestro modo y con nuestros recursos. Es siempre más sencillo no pensar y repetir la manera como otro (una corporación) ya lo resolvió… aunque, a la larga, eso es mucho más caro y peligroso pues genera una dependencia que puede llegar a ser total.
En la medida en que le hacemos el juego a las corporaciones adquiriendo sus productos y fascinándonos por las necesidades creadas por ellas, somos partícipes de la misma locura social y cómplices, con ellas, de nuestra degradación y de la de nuestro ambiente.
Es menester detenerse antes de comprar cualquier producto y pensar no sólo si realmente lo necesitamos sino también de que está compuesto, con que está envuelto y que diablos voy a hacer con el envase, pues el basurero muy pronto no será una opción. Si no podemos reciclar los desechos que genera el producto, sinceramente, más nos vale no comprarlo.
Luis Tamayo
tamayo58@gmail.com

Ecosofía
Un solución definitiva al problema de la basura: Reducir los desechos
Cada día que pasa se reduce el tiempo que tiene la ciudad de Cuernavaca para formar a su población en lo relativo al manejo de sus residuos sólidos. Es verdaderamente muy importante que todos los ciudadanos nos habituemos a separar la basura y a reciclar la mayor parte de ella. Los residuos deben ser reducidos al máximo. No olvidemos que la basura que es separada deja de serlo y se convierte en materia prima.
Es menester poner atención a lo que compramos, es decir, a no comprar unicel en ninguna de sus formas, ni juguetes o demás aparatos que requieran pilas de ningún tipo, ni tetrapak (pues dicho material, recientemente, dejo de ser aceptado por las tiendas Superama… y sin explicación alguna).
Es cierto que no se puede evitar que exista basura pues hay productos que simplemente no pueden ser separados, como los residuos de hospitales o los pañales o las toallas femeninas, pero si nuestra basura se redujese solamente a ellos los volúmenes de la misma serían mucho más manejables.
Algo que tenemos que reducir tambien es el dispendio de los derivados del petróleo que actualmente tenemos. Según informó Luis Ramirez Corzo, el aún Director de Petróleos Mexicanos, México tiene reservas probadas para apenas 11 años al ritmo de extracción actual. Los países árabes (Kuwait, Irak y los Emiratos árabes) tienen reservas para más de 100 años. En México dentro de 11 años, si seguimos extrayendo el petróleo al mismo ritmo, se terminará el petróleo y tendremos que importarlo… si es que entonces tenemos dinero para hacerlo.
Como bien sabemos, nuestra economía está petrolizada. ¿Qué va a pasar cuando esa mina de oro se acabe? ¿Cómo moveremos nuestros vehículos? ¿Los utilizaremos cuando las gasolinas hayan duplicado, triplicado o aumentado quién sabe cuantas veces su precio? ¿Nuestros hermosos y onerosos autos terminarán por convertirse en chatarra? ¿Cómo moveremos nuestras termoeléctricas generadoras de electricidad, las cuales consumen petróleo y llenan de los peligrosos askareles nuestro medio? Sin el dinero del petróleo ¿Cómo pagaremos la deuda externa?
Lo más triste es que México este extrayendo petróleo a un ritmo doble que en la década pasada. Y lo vendemos ¡en bruto! Como simple materia prima. Ese es un grave error. Con un barril de petróleo, que ahora vendemos al “ventajoso” precio de 50 USDlls, los americanos y chinos elaboran 300 sillas de plástico que nos revenden a 50 pesos cada una. La petroquímica mexicana brilla por su ausencia, como también ha denunciado Ramírez Corzo, es decir, no ha tenido apoyo alguno durante décadas.
Las verdaderas ganancias de la explotación petrolera no se quedan en México. Para nosotros sólo queda la contaminación de las cuencas donde se encuentra el petróleo y la expoliación de un recurso no renovable.
Nuestros hijos y nietos no olvidarán estos años de dispendio, en los que, recordarán, las personas usaban el auto para moverse unas cuantas cuadras, o para, simplemente, “pasear sin destino fijo”, estos años, los de la “jauja petrolera mexicana”, en los cuales el oro negro fue, literalmente, tirado por la coladera.
Luis Tamayo
tamayo58@gmail.com

Ecosofía
Cuidemos nuestras reservas de agua
Como es del conocimiento de muchos morelenses, Caminos y Puentes Federales ha proyectado construir un libramiento alternativo que buscaría desahogar la carga vehicular que en algunas ocasiones complica al actualmente existente.
Dicho proyecto, sin embargo, presenta un gravísimo problema: atravesaría el corredor Ajusco-Chichinautzin-Barrancas de Buenavista. Construir ahí una carretera implicaría un enorme deterioro ambiental por el desarrollo habitacional que necesariamente generaría.
El corredor Ajusco-Chichinautzin-Barrancas de Buenavista es una región de 650 Kms cuadrados y esta compuesto por zonas lacustres, bosques de pino, mesófilos y mixtos, así como por barrancas y el “glacis de Buenavista”. Constituye una región importantísima para la recarga del acuífero del Valle de Cuernavaca. Construir una carretera ahí permitiría que poco a poco se poblase la región (ya hay ahora mismo quienes han empezado a especular con la tierra del lugar) y ello conduciría a que, de ser una zona proveedora de agua, se convirtiese en una solicitante del vital líquido.
Existen, afortunadamente, soluciones alternativas. Una de ellas consiste en proyectar no un libramiento alternativo sino solamente una ampliación del actualmente existente. Otra propone la construcción no de una carretera sino de una vía férrea, un resurgimiento del Ferrocarril de Cuernavaca, el cual pudiese partir del Sur del Distrito Federal, pasar por Cuernavaca y llegar hasta el aeropuerto e incluso, ¿por que no? hasta Acapulco. Esta última opción, desde el punto de vista del desarrollo sustentable me parece la mejor. Las vías férreas dañan muchísimo menos el ambiente dado que no permiten desarrollo habitacional fuera de los lugares donde el tren se detiene. Los paseos en tren son bellos precisamente porque, entre estación y estación, se atraviesan grandes despoblados, donde nuestra exuberante vegetación podría explayarse y constituirse en un atractivo para los turistas.
Sinceramente espero que nuestras autoridades le den al menos una oportunidad al corredor Chichinautzin pues de ello depende buena parte de las reservas de agua del valle de Cuernavaca, todo lo cual repercute directamente en el nivel de vida que gozamos en Morelos.
Luis Tamayo
tamayo58@gmail.com

Ecosofía
¡Por un impuesto al Unicel y a las Pilas!
Como es del conocimiento de los lectores que acostumbran esta columna, el unicel y las pilas constituyen verdaderos atentados a nuestra salud y a la de nuestro medio ambiente. Es por tal razón que considero necesario que sean las compañías que producen y distribuyen dichos productos las que paguen el costo medioambiental que tales residuos implican.
Como todos saben, en cualquier tiendita y supermercado de Cuernavaca se encontran a la venta diversos tipos de pilas, desde las “de marca” hasta las “corrientes”. En otras tiendas podemos comprar pilas de botón, de teléfono celular y de otros aparatos electrónicos. Todas las pilas contienen diferentes tipos de metales pesados (mercurio, cadmio y níquel, entre otros) y al ser depositadas en la basura liberan un líquido altamente contaminante y cancerígeno (los famosos lixiviados) que no puede sino terminar en la tierra y en los cuerpos de agua afectando la salud de todos.
Asimismo, en cualquier mercado o supermercado de Cuernavaca se ofertan diversos envases desechables de Unicel a un costo muy bajo y, dado que la mayoría desconoce lo terriblemente contaminante que es dicho producto, las personas lo compran sin preocuparse. El Unicel, sin embrago, constituye un producto altamente contaminante. Ese poliestireno en espuma contamina durante todos los momentos de su existencia: los agentes químicos utilizados en su elaboración generan gases clorofluorocarbonados (CFC`s), los cuales destruyen la capa de ozono que protege a la tierra de los rayos del sol. Cuando los envases de unicel son introducidos en el horno de microondas producen dioxinas, unos compuestos que, al acumularse en el organismo, provocan cáncer, asimismo, cuando el unicel es quemado genera gases de ácido cianhídrico, los cuales son muy venenosos.
En esta columna no podemos sino hacer eco a la inicitaiva que, hace algunos meses, presentó el entonces delegado de la Semarnat Morelos, el Licenciado Arturo Gómez, con la campaña “Di no al unicel”. Pero eso no basta. Es menester una enérgica acción de gobierno.
Los Grünen (los miembros del partido verde) alemanes nos han enseñado la manera como se puede frenar a las empresas depredadoras del medio ambiente: mediante ataques directos a su bolsillo. Fue asi como pudo renovarse el río Emscher (el cual se encuentra en el sur de Alemania) otrora fuertemente contaminado. En los años ochenta el gobierno alemán impuso, a todas las empresas situadas en los márgenes del Emscher, impuestos diferenciales (dependiendo de la cantidad de contaminantes que vertían en sus aguas). Al paso del tiempo las empresas se dieron cuenta de que era muy caro contaminar y comenzaron a mejorar su tecnología. Actualmente el río Emscher es un orgullo de Alemania pues se ha recuperado su fauna y es posible, de nuevo, bañase en sus aguas.
Aprendamos de tal experiencia e impongamos un impuesto a las compañías que producen y distribuyen Unicel y Pilas que equivalga a lo que cuesta elaborar los rellenos sanitarios que tales productos, altamente contaminantes, requieren. Es menester que sean dichas empresas las que paguen el costo medioambiental que sus productos implican.
Y, por favor, recuerde, en estas fiestas no regale juguetes a sus hijos que requieran pilas, se dará cuenta que le resultarán muy onerosos por la cantidad de pilas que tendrá que comprar y, además, nuestro medio ambiente se lo agradecerá.
Luis Tamayo
tamayo58@gmail.com

Ecosofía
De la Barranca de Hueyatlaco al Bosque Real de Tetela
Desde hace algunas semanas hemos sido testigos de un conflicto peculiar entre los gobiernos del Distrito Federal y el Estado de México. Para los segundos es válida la construcción de un puente elevado sobre la Barranca de Hueyatlaco, para los primeros es inaceptable. Las tesis de quienes estan en pro de la obra, que uniría las delegaciones Cuajimalpa y Miguel Hidalgo, son sencillas: el desarrollo, la modernización y el ahorro de tiempo. Los argumentos de los políticos que se oponen a la autorización de la construcción de la vialidad señalan que "no existe ningún interés en esa vía, que se afectaría la calidad de vida de sus habitantes y se colapsaría la zona poniente de la ciudad de México" (Armando Quintero, Srio. de Transporte y Vialidad del Distrito Federal). Por su parte, los integrantes de la ciudadanía que se oponen, señalan que dicha vialidad atentaría contra una reserva natural protegida.
Lo curioso es que a pesar de que los mass media no dejan de mostrar el rechazo de las autoridades del Distrito Federal a dicha obra los trabajos no se interrumpen. Los obreros continúan sus labores, las constructoras su operación. Los medios han mostrado claramente la impotencia de la ciudadanía, e incluso de algunos políticos, cuando se enfrentan a los grandes capitales (y a esos políticos que reciben su correspondiente “mochada”), esos que se enriquecen gracias al despojo y a las obras “en pro de la modernización”.
En nuestra hermosa Cuernavaca nos encontramos con un problema similar en los referente a la construcción del Libramiento norponiente (el que, proveniente de la Ciudad de México, uniría la autopista a la altura de Tres Marías casi con la caseta de Alpuyeca, pasando por Santa María y el Bosque Real de Tetela). Caminos y Puentes Federales ha proyectado la realización de un libramiento que afectaría gravemente a una zona natural “protegida”: el Corredor Biológico Chichinautzin, lastimando, indefectiblemente, a los ecosistemas de la región y, fundamentalmente, a la recarga de acuífero del Valle de Cuernavaca (en este momento ha iniciado ya la especulación con las tierras por las cuales pasaría el citado libramiento, las cuales multiplicarán desmesurdamente su valor).
La tan loable tarea realizada el año pasado por algunos ejidatarios propietarios del Bosque Real de Tetela, los cuales, apoyándose en los Guardianes de los Árboles, en vez de entregar su tierra a los fraccionadores (que, además les compran la tierra muy barata y después la revenden con ganancias del dos mil por ciento) decidieron establecer un Parque ecológico donde, por una módica aportación, las familias pudiesen pasear, comer y tener un agradable esparcimiento, se vio frenada por políticos como Leoba Morales, la cual ha conseguido que el hermoso parque que apenas iniciaba su operación actualmente se encuentre cerrado.
Si los ciudadanos permitimos que el Bosque Real de Tetela se convierta el otro “Lomas de Ahuatlán”, (donde también Leoba Morales, en colaboración con Julio Mitre, convirtió el bosque en fraccionamiento) estaremos afectando gravemente nuestra reserva de acuífero, y el hermoso entorno de Cuernavaca, derivado de la gran cantidad de agua que poseemos y que permite que sean regados nuestros abundantes jardines, se perderá.
Es responsabilidad de todos los ciudadanos vigilar que nuestros gobernantes y nuestras instituciones realicen su tarea sin afectar la herencia medioambiental que pertenece a nuestros hijos.
tamayo58@gmail.com

 

 


Adalberto Ríos Szalay

Encuesta


 

Los métodos que hoy se utilizan para producir energía, en su creciente, mayoría agotan los recursos y contaminan el ambiente. Al ritmo actual de su utilización, el carbón, el petróleo, el gas natural y el uranio serán consumidos dentro del horizonte temporal de tres generaciones, y en el entretiempo habrán cambiado tanto al ser humano como su atmósfera de forma definitiva. Iván Illich

Numeralia mi. Para transportar a un sólo hombre en un Volkswagen, sobre una distancia de 500 km, se queman los mismos 175 kg de oxígeno que un individuo respira en todo un año.
CIENCIA Y TECNOLOGÍA
En su forma más trágica y amenazante, la quimera energética se manifiesta en la llamada "revolución verde". Los granos milagrosos introducidos en la India hace pocos años, hacen sobrevivir y multiplicarse a los hambrientos que se multiplicaron por el crecimiento industrial. Estas nuevas simientes se cargan de energía en forma de agua de bombeo, abonos químicos e insecticidas. Su precio se paga, no tanto en dólares sino más bien en trastornos sociales y en destrucción ecológica. De esta forma, los cuatro quintos menos industrializados de la especie humana, quienes llegan a depender más de la agricultura "milagrosa", empiezan a rivalizar con la minoría privilegiada en materia de destrucción ambiental. I.I.
 
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